En medio de violentas protestas que se dieron a lo largo de todo el día y que terminaron con decenas de detenidos y varios vehículos incendiados, el Senado argentino terminó aprobando en general y en particular la Ley Bases y el paquete fiscal del presidente Javier Milei.
En una jornada de mucha tensión dentro y fuera del recinto, el gobierno tuvo que acceder a cambios en el proyecto original, y tras un empate inicial en 36 votos, la vicepresidenta Victoria Villarruel (foto de portada) definió la votación por la afirmativa.
La Ley Bases es un paquete de medidas que van desde delegaciones de poderes al ejecutivo, privatizaciones, derogación de la moratoria previsional, modificaciones en el impuesto a las ganancias y monotributo, disolución de organismos públicos, intervenciones, fondos fiduciarios y reforma laboral, entre otros.
La base principal de este proyecto se encuentra en las delegaciones extraordinarias al poder ejecutivo para la cual se solicita declarar la emergencia pública en materia administrativa, económica, financiera y energética por un año.
Durante la discusión, los senadores rechazaron cambios en Ganancias y Bienes Personales, mientras que avanzaron con el blanqueo y otros impuestos.
Según ha repetido una y otra vez Milei, la Ley Bases procura establecer el marco legal para la transformación profunda del modelo económico y social de la Argentina.
La iniciativa, presentada como una pieza fundamental para “modernizar y dinamizar” el país sobre la base del “liberalismo económico y reducir del rol del Estado en la economía” deberá volver ahora a la Cámara de Diputados para una nueva discusión y sanción definitiva.

Al conocerse el resultado de la votación, cientos de manifestantes que se encontraban en los alrededores del Congreso se enfrentaron a la Policía, lanzándoles piedras y levantando barricadas, a lo que los agentes respondieron disparando balas de goma y empleando gases lacrimógenos.




