Los directorios de las empresas públicas Antel, UTE y OSE resolvieron en las últimas horas los ajustes tarifarios que propondrán aplicar a partir de enero de 2026, sujetos a la aprobación final del Poder Ejecutivo.
Antel: aumento del 3,5% en promedio
Los incrementos anunciados presentan variaciones significativas entre sí, con Antel y UTE proyectando subas moderadas por debajo de la inflación, mientras que OSE plantea un aumento considerable para corregir lo que se han definido como “desequilibrios estructurales”.
El directorio de Antel resolvió un aumento promedio del 3,5% en sus tarifas a partir del 1° de enero de 2026. Según informó la empresa estatal, el incremento incluirá a los planes de datos móviles para celulares y los servicios de internet para hogares.
La empresa destacó que este ajuste se sitúa un 1% por debajo de la inflación proyectada por el Banco Central para el próximo año, que es del 4,5%. Antel ha remitido la propuesta al gobierno central para su aval.
UTE: tarifas residenciales con ajuste del 3,3%
Por su parte, UTE confirmó un ajuste general promedio del 4%, aunque el impacto no será homogéneo.
Las tarifas para clientes residenciales tendrán un aumento promedio del 3,3%, ubicándose por debajo del promedio general. En particular, la tarifa residencial simple, que alcanza a aproximadamente 1.100.000 clientes en todo el país, tendrá un ajuste del 2,93%, según detalló el comunicado de la empresa.
Para los sectores no residenciales (comercios e industria), UTE indicó que los precios se “ajustarán moderadamente y consistentes con la tasa de inflación”, acompañando la evolución de los costos. Estos ajustes podrán ubicarse por encima o por debajo del promedio sectorial en función de los costos relativos de cada segmento.
OSE: plantea un 8,5% con excepción para hogares vulnerables
El ajuste que se destaca es el de OSE, cuyo directorio resolvió proponer al Poder Ejecutivo un aumento tarifario del 8,5% a aplicarse desde enero, con excepción de los hogares considerados socioeconómicamente vulnerables.
La empresa explicó que este incremento se compone de dos partes: un 4,8% corresponde al impacto de la evolución de sus costos operativos, y un 3,7% adicional está destinado a “corregir desequilibrios estructurales de la empresa” y a financiar un plan de inversiones necesario para el mantenimiento y mejora de la infraestructura sanitaria.




