Este domingo 9, al grito de ¡dale campeón, dale campeón…!, la terminal de pasajeros del Puerto de Colonia se llenó de familiares, amigos y vecinos para recibir a Fabricio Olivera y Adriano Motta, los dos atletas colonienses que volvían triunfalmente a casa después de lograr el cruce a nado del Río de la Plata.
De esta manera, Olivera y Motta inscribieron sus nombres junto a aquellos que han logrado la épica hazaña cubrir exitosamente los más de 40 kilómetros que separan ambas costas, una historia que comenzó con Lilian Harrison en el año 1923 y que tuvo en el también coloniense Daniel Scott al primer nadador uruguayo en lograrlo en 1983.
El cruce comenzó después de las cuatro y media de la mañana del sábado, cuando ambos deportistas se lanzaron al río en la Punta de San Pedro, en el Barrio Histórico de la ciudad de Colonia del Sacramento.
La travesía culminó en Punta Lara, provincia de Buenos Aires, Argentina, tras un monumental esfuerzo que les insumió unas 15 horas de nado a Olivera y algo más de 19 horas a Motta.
El desafío, cuyo éxito fue confirmado por la Armada Nacional y la Prefectura Naval Argentina (PNA), requirió del apoyo de un gran equipo que acompañó y apoyó logísticamente en todo momento a los nadadores, con gran coordinación y profesionalidad, además de la indispensable supervisión médica que los controló a lo largo de todo el recorrido.
En las declaraciones que les hicieron a los medios que los esperaban en Colonia, tanto Motta como Olivera coincidieron en señalar lo duro del proceso, el agradecimiento a todos aquellos que los que los apoyaron para concretarlo y en que “se puede”. Al decir de Adriano Motta, “se puede, hay que trabajar los sueños y seguir adelante”.
“Fue un proceso largo, pero disfrutamos mucho de esta pasión que es nadar” junto a Fabricio (Olivera), “un compañero de batalla”, con quien cuando hablamos de cruzar el Río de la Plata dijimos “hay que entrenar, hay que hacerlo”, agregó Motta.
“Con Adriano (Motta) formamos un equipo espectacular, en un proyecto largo, de mucho trabajo diario, metódico, que se pudo hacer, que se pudo cumplir”, dijo por su parte Olivera.
Para Fabricio, “esto era un sueño que había que cumplirlo sí o sí” y el sábado 8 de febrero de 2025 se cumplió.
En enero del 2024, después del intento que no pudo ser, para la nota que escribí al respecto, no se me ocurrió mejor título que definirlos a ambos como “dos verdaderos fenómenos”.
Hoy, un año después, no solo suscribo al 100% lo del título, sino que además, porque ellos son ejemplo de ello, reitero el último párrafo de aquella nota, “Fabricio y Adriano nos vuelven a mostrar una vez más que el camino sigue siendo la recompensa. Muchas gracias por eso.”
¡Felicitaciones…!
Paul Bradley para Colonia Multimedia – prensa@coloniamultimedia.uy




