La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) alertó sobre la persecución política que viene sufriendo la oposición política en Venezuela y abogó por “poner fin a la represión y garantizar una elección presidencial libre, competitiva y participativa” el próximo domingo 28 de julio.
La declaración del organismo que se conoció este viernes, alude expresamente a que “el 17 de julio, el presidente y comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional, Nicolás Maduro, realizó declaraciones públicas afirmando que, de no ganar la reelección, el país podría ‘caer en un baño de sangre, en una guerra civil’”.
“Este tipo de discursos por parte de la máxima autoridad del Estado y de las fuerzas de seguridad tiene como efecto amedrentar y coartar la libertad política del electorado”, según el texto de la Comisión.
Además, “generan dudas sobre la eventual trasmisión de mando ante la posibilidad de un resultado favorable a la oposición”, indica la declaración.
Los venezolanos están convocados para elegir presidente entre 10 candidatos, incluido Nicolás Maduro, representante del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
Las encuestas que se han conocido colocan como favorito al diplomático retirado Edmundo González Urrutia, quien se candidatea en lugar de María Corina Machado, quien a pesar de haber ganado las primarias de la principal coalición opositora no pudo presentarse al ser inhabilitada por las autoridades electorales.
La Plataforma Unitaria Democrática (PUD), denunció que desde el inicio de la campaña el pasado junio han sido detenidos, de forma permanente o por algunas horas o días, al menos 62 activistas o personas que han prestado servicios a la campaña opositora.
En el país hay más de 300 personas detenidas, civiles y militares, a quienes la ONG Foro Penal considera presos políticos y sus reportes son regularmente certificados por la secretaría general de la Organización de Estados Americanos (OEA).




