Todos sabemos que el Uruguay no está bien, que tiene problemas que tanto nos duelen. La inseguridad y la fractura social, la desigualdad, la pobreza, en especial la pobreza infantil, el estancamiento económico y la pérdida sostenida de salario real que hemos padecido los trabajadores y trabajadoras son muy probablemente los principales problemas que vive el Uruguay de hoy.
Es cierto que no todos son problemas nuevos, pero también es cierto que muchos de ellos se han profundizado estos últimos 5 años. El Uruguay de hoy es mucho más desigual que el de 2019. Lo dicen los datos y lo dice la gente, son 5 años de retrocesos y contramarchas evidentes en este sentido: 5 años de ausencia de políticas económicas de distribución, de pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores y de las trabajadoras, de debilitamiento sistemático de la matriz de protección social que dejaron los gobiernos del Frente Amplio, léase debilitamiento del Sistema Nacional Integrado de Salud con las dificultades existentes para acceder en tiempo forma a consultas médicas con especialistas y a determinados medicamentos; del Sistema Nacional de Cuidados prácticamente extinto y para nada promovido durante esta Administración; de la Educación Pública con una muy sponsoreada “transformación educativa” que no fue tal, cargada de improvisaciones y reducida a eliminar la participación docente de la gobernanza de la educación; de la seguridad social con una reforma que cargó enteramente su peso sobre las espaldas de los trabajadores que tendremos que trabajar más, aportar más y cobrar menos.
Hasta aquí un simple diagnóstico, sostenido en datos y evidencia. Pero al decir de Yamandú no es solo cuestión de conocer el diagnóstico de que estamos mal, con eso no alcanza, para resolver los problemas que afectan al Uruguay se necesitan propuestas, compromisos de acción concretos, que permitan transformar al Uruguay para retomar la senda del progreso, del crecimiento económico con distribución, y que hagan del Uruguay un país mejor, ese que tanto deseamos, soñamos y merecemos: más justo, más solidario y también más productivo y en crecimiento sostenido.
Más y mejores oportunidades, más salario y más trabajo para aquellas personas que no llegan a fin de mes. Resguardar a esa niñez desprotegida que tanto nos duele. Son algunas de las ideas fuerza que esbozó Yamandú antes de introducirse en las 48 Prioridades para gobernar Uruguay que presentó en nuestra Plaza de Toros de Colonia del Sacramento el pasado mes de setiembre, y que son su compromiso de acción y de esperanza para con el pueblo uruguayo.
Sin ánimo de aburrir, pero con la profunda convicción de que Yamandú Orsi es la mejor opción que tenemos los uruguayos para elegir el próximo domingo 24 de noviembre, los invito a hacer un último repaso de las principales propuestas y prioridades en materia social, económica y de seguridad pública que el candidato nos propone.
Fortalecimiento de la matriz de protección social
El diagnóstico evidencia situaciones de vulneración que requieren ser atendidas de forma urgente: el aumento de la pobreza, especialmente de la pobreza infantil que nos indica que 1 de cada 5 de nuestros niños se encuentra bajo la línea de pobreza, la compleja situación de muchas mujeres jefas de hogar, la deserción escolar, la falta de empleos de calidad para nuestros jóvenes, la dificultad para acceder a la vivienda, entre otras.
Para atender de forma urgente estas necesidades que se evidencian Yamandú Orsi propone: (1) Aumentar en un 50% el monto de la Tarjeta Uruguay Social y el Bono Crianza destinados a los hogares de mayor vulnerabilidad económica, beneficiando alrededor de 100.000 hogares. (2) Implementar soluciones de vivienda para atender la emergencia de personas en situación de extrema vulnerabilidad, priorizando a las personas en situación de calle, situaciones de violencia doméstica, jóvenes que egresan de INAU al cumplir la mayoría de edad y personas en proceso de egreso de la privación de libertad; proponiéndose para ello la creación de un Plan de Vivienda Social. (3) Implementar un apoyo de $2.500 a las familias con niños y niñas que vayan a centros de educación inicial (CAIF y otros), jardines y escuelas de la ANEP, a sabiendas de los gastos extraordinarios que se generan con el inicio de clases (túnica, mochila, útiles, zapatos, etc.). En el mismo sentido se propone aumentar de 14.000 a 70.000 las becas de enseñanza media, atendiendo las necesidades económicas de los adolescentes que viven en hogares de menores ingresos. (4) Duplicar la cobertura de niños en jardines y escuelas de tiempo completo o extendido, pensando en los niños y en los adultos, particularmente en las mujeres jefas de hogar que son quienes tienen mayores dificultades para organizarse con el cuidado de los niños e insertarse en el mercado laboral. En la misma línea se revitalizará el Sistema Nacional de Cuidados que también beneficia especialmente a las mujeres jefas de hogar y a los adultos mayores. (5) Promover la inclusión laboral de nuestros jóvenes implementando un Programa de empleo protegido para 12.000 jóvenes de 18 a 24 años. (6) Facilitar el acceso a la vivienda a través del crédito hipotecario para las familias de capas medias, para lo que se propone la creación del Plan de Primera Vivienda.
Crecimiento económico sostenido con inclusión social
Para poder distribuir primero hay que crecer, eso es algo que hemos aprendido todos. Hoy el Uruguay está estancado, prácticamente no crece, lo hace alrededor de un 1% anual, por lo que el primer gran desafío de un próximo gobierno deberá ser adoptar diversas políticas que estimulen la Economía.
Impulsar la inversión, aumentar la productividad y mejorar la eficiencia son los tres grandes pilares de la propuesta Económica de Yamandú Orsi. En dicho sentido se asumen los siguientes compromisos: (1) El Uruguay debe revisar sus políticas y su sistema fiscal para atraer nuevas inversiones y mejorar la recaudación, como se hizo durante los gobiernos del Frente Amplio. (2) Debe incentivar el desarrollo industrial, promoviendo la innovación, la incorporación de la ciencia y la tecnología, y creando empleos de calidad. (3) Debe aumentar la productividad y las exportaciones, proponiéndose para ello, entre otras cosas, fortalecer el Instituto Nacional de Colonización, otorgando 25 mil hectáreas para productores lecheros, mujeres y jóvenes rurales, y desarrollar un Plan Nacional de Riego para potenciar la agricultura. (4) Se deben fortalecer las micro, pequeñas y medianas empresas, reduciendo sus costos y carga burocrática como forma de apoyar su desarrollo. (5) Se debe continuar mejorando la infraestructura, pensando tanto en el transporte de carga como en el de pasajeros. (6) Se debe reimpulsar el sector turístico apoyando a las pequeñas empresas turísticas y promoviendo el turismo interno, concibiéndolo como derecho humano.
Seguridad pública y convivencia ciudadana
La inseguridad y las diferentes formas de violencia presentes en nuestra sociedad -la violencia basada en género, la violencia intrafamiliar que vulnera nuestras infancias y adolescencias, los delitos violentos y en especial los homicidios- requieren la urgente implementación de políticas efectivas que fortalezcan la convivencia pacífica y hagan frente a la inseguridad que campea.
En ese sentido Yamandú Orsi propone: (1) 2.000 nuevos efectivos policiales que fortalezcan a la Policía Nacional en el marco de una gestión orientada a la prevención, el control, la disuasión y la respuesta al delito. (2) Alcanzar las 20.000 cámaras de video vigilancia que ofician de elemento disuasorio y asisten al Ministerio del Interior, a la Fiscalía y a la Justicia en la aclaración de los delitos. (3) Retomar el patrullaje estratégico e inteligente del PADO. (4) Combatir el narcotráfico desarrollando un Sistema Integral de Lucha Contra el Crimen Organizado y el Narcotráfico, y un Centro Coordinador Unificado de Seguridad en las Fronteras. (5) Implementar el Plan Más Barrio, recuperando los espacios públicos para los vecinos y vecinas y no para los delincuentes. (6) Incorporar 2.000 dispositivos móviles para la protección de las víctimas de violencia doméstica y basada en género, sumando otros dispositivos de monitorio permanente para personas con medida de no acercamiento a víctimas de violencia sexual.
Párrafo aparte para la creación de un Ministerio de Justicia y Derechos Humanos que, entre otras competencias, esté a cargo del sistema penitenciario nacional, y para una real reforma del sistema carcelario. Es absolutamente necesario reducir la reincidencia -alrededor de 7 de cada 10 liberados de nuestras cárceles vuelve a delinquir- y para ello se deben fortalecer los programas de rehabilitación y las medidas alternativas a la prisión, se debe mejorar la atención al consumo problemático de estupefacientes y priorizar la atención del analfabetismo. Además, mejorar las condiciones laborales de los funcionares civiles del INR e involucrar a las familias de los privados de libertad en sus procesos de rehabilitación.
Diagnóstico final y una última invitación
El diagnóstico final del Uruguay de hoy evidencia un país chato, estancado, más injusto, desigual e inseguro. Afortunadamente, otro país es posible y nosotros podemos hacerlo posible este domingo 24 de noviembre con nuestro voto.
El otro país posible es el de los compromisos y el de la esperanza, el de Yamandú Orsi, el cambio seguro para Uruguay: garantizando la estabilidad macroeconómica, el crecimiento con distribución, una protección social robusta para los más vulnerables y la seguridad de todos y todas, para construir un país más justo y próspero, el que deseamos, soñamos y merecemos.
Si tu diagnóstico coincide con el mío, y si soñás el mismo país que yo, humildemente te invito a votar por Yamandú Orsi este domingo, y a construir juntos ese país que soñamos.
Martín Collazo Alberro *

*Abogado coloniense. Diplomado en Formación Política. Experto Universitario en Técnica Legislativa. Militante social y político frenteamplista. Secretario Político de Asamblea Uruguay Colonia (2121) e integrante de Seregnistas (95).



