Sin esperar a los resultados oficiales, Nayib Bukele se autoproclamó en la noche de este domingo 4 como vencedor en las elecciones presidenciales que se desarrollaron en El Salvador.
El actual presidente se atribuyó para sí más del 85% de los votos y aseguró “haber pulverizado” a la oposición al ganar casi la totalidad de las bancas del Congreso.
Hablando desde el balcón del Palacio Nacional, en el casco histórico de San Salvador, al saludar a una multitud que lo ovacionaba, Bukele celebró haber “roto todos los récords, de todas las democracias del mundo”.
“Hemos ganado la presidencia por segunda vez, con más del 85% de los votos; hemos ganado la Asamblea Legislativa con 58 de 60 diputados. Sería la primera vez que en un país existe un partido único en un sistema plenamente democrático. Toda la oposición, junta, quedó pulverizada”, aseguró.
Bukele elogió su “guerra antipandillas” que convirtió al “país más peligroso del mundo” en el “más seguro del hemisferio occidental”.
“El Salvador estaba con metástasis, pero hicimos cirugía, estamos en radioterapia, y vamos a salir sanos ya sin el cáncer de las pandillas”, dijo antes en una rueda de prensa, en la que defendió el régimen de excepción que impuso en marzo del año 2022, que suma ya casi 76.000 detenidos, y que ha despertado polémica internacional sobre las garantías constitucionales y el trato.

