La interpelación al ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, por la compra por parte del Instituto Nacional de Colonización (INC) de la estancia María Dolores terminó en escándalo.
Después de trece horas de debates, el senador Sebastián Sabini, en ejercicio de la presidencia de la cámara alta, resolvió suspender la sesión por “desorden” como consecuencia de un incidente que se generó a partir del insulto que el nacionalista Sebastián Da Silva le dirigió al frenteamplista Nicolás Viera, quien en ese momento estaba en el uso de la palabra.
Durante su intervención, el senador coloniense mencionó a Da Silva como el “senador que anduvo micrófono por micrófono recomendando invertir en Conexión Ganadera”. Da Silva, quien estaba parado muy cerca de él, le realizó el gesto del dedo del medio, lo llamó varias veces “atrevido” y remató su actitud diciéndole “puto de mierda”.
En rueda de prensa, el senador Viera dijo que, a su entender, “lo que no puede pasar es que quede impune”.
“No acepto ningún pedido de disculpas: lo que cometió fue un delito; decirle ‘puto de mierda’ a alguien, aludiendo a la sexualidad, es un delito de odio homofóbico y está penado”, sostuvo.
El legislador está “evaluando” las próximas acciones y sostuvo que no nos vamos a amputar ninguna forma reglamentaria, legal ni constitucional que podamos ejercer, el reglamento de la Cámara en su artículo 115 es claro”.




