Este viernes 19 de julio, el Centro Esperanza de Colonia cumplió su primer año de vida y lo celebró reuniendo a todo su equipo técnico, talleristas, usuarios y familiares, además de autoridades nacionales y departamentales que forman parte del proyecto.
Así pues, el Dr. Daniel Radío, Secretario General de la Junta Nacional de Droga, estuvo presente y al hacer uso de la palabra dio su visión sobre la problemática sobre el consumo de sustancias, legales e ilegales.
Radío comenzó su intervención recordando la conversación que mantuvo días atrás con un chico que se le había presentado como “fulano de tal, adicto”.
Según el jerarca, ante ello, lo primero que se le ocurrió decirle fue que “los usos problemáticos de sustancias son una patología y nadie se presenta a sí mismo haciendo alarde de su patología. Porque vos, además de tener un problema de salud, que en definitiva es también de salud, sos persona. Antes de eso, sos persona”.
“Preferimos no utilizar la palabra adictos; en general tratamos de no utilizarla y no porque no existan las adicciones. Es una cuestión que está en discusión a nivel académico. Por muchas razones preferimos no utilizar la palabra. Primero, porque es estigmatizante, parece que te pone un sello, con el que vos después sos un distinto. Y la segunda, porque no incluye todos los usos problemáticos de drogas. Porque hay usos problemáticos que no son adicciones y también son problemáticos”, explicó.
“La persona que se toma un vaso de vino y se sube a manejar, está teniendo un uso problemático de sustancias y no es un adicto. Los pibes que los fines de semana se juntan en la esquina y se agarran una borrachera no son adictos y tienen un uso problemático de sustancia. Los muchachos que van a las fiestas electrónicas y usan “pastis”, no son adictos y están teniendo un uso problemático porque ni siquiera saben qué están consumiendo, tienen que hacer confianza en el narco que se las da. Y no son adictos. Es más, cuanto menos experiencia tienen, más peligroso es”, agregó.
Para el médico, “parece que centramos demasiado las baterías en las adicciones, y el problema no son las adicciones, es mucho más que las adicciones. Es cómo nos relacionamos con las sustancias. Llegará el día que nosotros entendamos que la persona que tiene un uso problemático no es un adicto, sino el protagonista de una peripecia vital; que antes de tener un uso problemático, en su vida pasaron cosas, no solo drogas. Por qué frente a la misma circunstancia, de dos personas que consumen la misma sustancia, uno tiene problemas y el otro no. ¿No nos damos cuenta que el centro de gravedad no está en la sustancia? Está en las vulnerabilidades que tiene la persona”, sostuvo.
Dirigiéndose a los presentes, especialmente a los usuarios del Centro que allí estaban, Radío habló sobre “la época del remate”.
“Las campañas electorales son el remate, ¿quién da más? Todos los políticos nos van a prometer cosas. Yo desconfío de los que nos proponen soluciones definitivas, de los que nos proponen el punto final, de los que nos proponen las soluciones quirúrgicas, extirpar el mal. ¡Sabés que no…! Tenemos que hacernos a la idea que este es un problema con el que vamos a convivir. El que te diga que tiene la respuesta y lo va a solucionar definitivamente, te está mintiendo. Porque esta es una cosa con la que vamos a convivir siempre, no tiene punto final esto. Y la vida es mientras tanto, además. La vida de todos nosotros va a ser mientras pasan todas las cosas que tienen que pasar para que podamos incluir, que ese es el objetivo. No ponerle un sello para que sea un distinto, sino tener la posibilidad de volver a formar parte, de estar juntos con todos de común igual, que es de lo que se trata. Si además logramos que deje de usar sustancias, en muchos casos va a ser mejor. Pero lo que tenemos que hacer es incluir a la persona. Por qué no nos preocupa el que usa cocaína y es universitario y la va a usar hasta el fin de sus días, ¡porque está incluido! Porque no tiene un problema con el uso. Eso es lo que tenemos que lograr con todos, que estén incluidos”, dijo.

Cada vez que tiene la oportunidad, el secretario de la Junta Nacional de Drogas enfatiza que el camino para ello es “involucrarnos (todos) más”.
“¿Por qué pensamos que tenemos que tener una especie de atención paralela para un problema que es un problema de salud? ¿Por qué el Sistema Nacional Integrado de Salud no da respuestas para estas cosas si se supone que es una patología? ¿Nunca nos pusimos a pensar por qué para cualquier otra patología uno va a la mutualista y la mutualista tiene que hacerse cargo y para esto no? ¿No debería ser que tendría que ser distinto esto?”, preguntó.

“Bueno, la sociedad está reflexionando en torno a esto y ahí tenemos dos alternativas, una es que esto (por el Centro) sea una especie de entidad testigo para que los otros miren cómo se hacen las cosas, aprendan y hagan cosas parecidas, esa es una posibilidad. Y la otra es que los otros se involucren en este proyecto también. Que las entidades privadas de salud también se involucren en esto y ASSE se involucre más y todos se involucren en esto y fortalezcamos este tipo de centro. Son las dos posibilidades que me parece que tenemos para adelante. O bien miran cómo se hacen las cosas, creo que el Centro con un centenar de consultas mensuales es un buen ejemplo para que ellos miren de cómo se hacen estas cosas. O si no, que participen en esto también, que vuelquen recursos acá, porque vos le estás resolviendo cosas que ellos deberían resolver. Deberían estar agradecidos y deberían contribuir con esto también. Entonces, felicitar a quienes están involucrados, seguir trabajando para demandar más la participación de la sociedad, de todos, y agradecerles. ¡Feliz cumpleaños!”, finalizó el Dr. Daniel Radío, titular de la Junta Nacional de Drogas.




