El reconocido periodista y escritor Leonardo Haberkorn ha vuelto a poner sobre la mesa un tema que genera pasiones en el Río de la Plata: el origen del dulce de leche.
En su libro El dulce de leche, una historia uruguaya, recientemente reeditado, Haberkorn ofrece una investigación exhaustiva que desafía la tradicional creencia de que este manjar es exclusivamente argentino.
El autor, con una vasta trayectoria en medios uruguayos e internacionales como The Washington Post y The New York Times, pasÓ por nuestra columna cultural para hablar sobre esta nueva edición y las historias que esconde el icónico producto.
La reedición responde a la necesidad de acercar esta investigación a un público más amplio. En su versión original, lanzada hace más de una década, tenía un formato de lujo y distribución limitada.
“Era un libro objeto, con tapa dura, muchas fotos y páginas satinadas. Se vendió poco porque su costo de impresión era muy alto”, explicó Haberkorn.

El interés por el tema llevó a una editorial a proponerle una nueva edición, accesible en formato y precio. “Me pareció una gran idea porque el libro no había circulado lo suficiente y a mí me gustó cómo había quedado. Solo hubo que actualizar algunos datos, sobre todo los relacionados con la industria, porque las cifras habían cambiado en estos diez años”, agregó el periodista.
Uno de los aspectos más llamativos de la investigación de Haberkorn es la revelación de una carta fechada en 1815, encontrada en el Archivo Artigas, en la que un comerciante de Santa Fe menciona el envío de seis cajas de dulce de leche. Este hallazgo pone en jaque la teoría tradicional que ubica el nacimiento del producto en 1829, en Buenos Aires, durante un encuentro entre Juan Manuel de Rosas y Juan Lavalle.
El libro también explora otros antecedentes del dulce de leche en el mundo, desde preparaciones similares en la India y Mongolia, hasta su llegada a Europa a través de los árabes. “Tenemos que ser honestos: el dulce de leche no es ni uruguayo ni argentino. Su origen es milenario”, afirma Haberkorn.
El periodista destaca que el consumo de dulce de leche en Uruguay es impresionante y sigue en aumento.
“Si mirás las heladerías hoy, casi la mitad de los sabores son variaciones de dulce de leche. Hace décadas, las tortas y alfajores se hacían con mermelada, pero hoy el dulce de leche se ha vuelto omnipresente”, comentó.
El libro también recoge anécdotas curiosas, como la del cantante Carlos Gardel, quien exigía que le enviaran dulce de leche a todas partes del mundo. Curiosamente, Gardel lo consumía con canela y clavo de olor, una costumbre típica del norte uruguayo y del sur de Brasil. “¿No será esta una prueba más de que Gardel nació en Tacuarembó?”, bromeó Haberkorn.
Además de revelar los orígenes y la evolución del dulce de leche, el libro cierra con un recetario que invita a los lectores a experimentar en la cocina.
Con su rigurosidad periodística y un toque de humor, El dulce de leche, una historia uruguaya no solo pone en duda la historia oficial, sino que también confirma que, más allá de su origen, el dulce de leche es un símbolo de identidad y pasión compartida.
El libro ya está disponible en librerías, así que asegúrese de tener un frasco de dulce de leche a mano antes de empezar a leerlo. ¡El antojo es inevitable!
Agradecemos a Editorial Planeta por la gestión de la nota.
Mariana Margulis para Colonia Multimedia – prensa@coloniamultimedia.uy




