El gobierno federal de Brasil anunció un programa de apoyo para los trabajadores afectados por las históricas inundaciones que se registraron en el estado de Río de Grande del Sul, limítrofe con nuestro país.
El presidente Lula volvió a visitar este jueves algunas de las zonas afectadas y anunció que su gobierno asumirá el pago, durante dos meses, de un salario mínimo de 1.412 reales (271 dólares) a 430 mil empleados de empresas que todavía no han podido retomar su operativa.
El programa pagará directamente el salario a los beneficiados y, como contrapartida, las empresas deberán mantener los puestos de trabajo por otros dos meses más, totalizando una estabilidad laboral de al menos cuatro meses.
Esta medida se suma a un paquete de ayudas que supera los 13.500 millones de dólares para atender la emergencia.
Según cifras oficiales, las inundaciones que comenzaron a fines de abril dejaron al menos 172 muertos, 41 desaparecidos y afectaron al 80 % de los municipios de todo el estado.




