Viejas glorias del fútbol coloniense se reencontraron en el Club Plaza

El pasado sábado 23 de agosto, la sede del Club Plaza de Deportes Colonia se convirtió en escenario de una jornada cargada de recuerdos, emociones y reencuentros. Allí se reunieron decenas de futbolistas que brillaron en las décadas del ’60 y del ’70, protagonistas de una época dorada para el fútbol albiverde.

El almuerzo fue la excusa. El objetivo, volver a reunirlos. Y la recompensa llegó al ver los rostros iluminados de alegría al saludarse, reconocerse y reencontrarse, en algunos casos después de muchísimos años.

El reencuentro también se abrió a futbolistas de otros clubes, con la convicción de que el vínculo forjado dentro de un vestuario trasciende generaciones, camisetas y categorías.

No en vano se repite que solo quienes han compartido un equipo y un vestuario, saben la fuerza de esa hermandad que, pese al paso del tiempo y la distancia, se mantiene intacta a lo largo de los años.

La idea de organizar este encuentro nació y maduró durante las caminatas matinales de Gerardo “el Mudo” Prandi, expresidente del Plaza y activo colaborador de la institución, y Andrés “Cacho” Natale, actual secretario rentado del club.

Ambos coincidieron en que era momento de volver a reunir a quienes marcaron una huella imborrable en el deporte local.

“En una de esas caminatas estuvimos pensando y surgió esta iniciativa, con el apoyo de la comisión directiva. Emociona ver gente que hacía muchos años no se veía y que fueron parte de aquellos equipos que tanto dieron al club y al fútbol coloniense”, señaló Natale.

Prandi, por su parte, resaltó el valor histórico de esa generación a la que él considera como “una generación de oro, no solo por los títulos que consiguió Plaza en los años ’60 y ’70, sino porque fue una etapa fundamental también en lo institucional. Pero, sobre todo, este encuentro sirve para recordar a mucha gente que fueron referentes, amigos, compañeros. Siempre es bueno reconocernos, y también recordar a los que ya no están”.

La jornada fue un homenaje doble, a los logros deportivos y a la memoria compartida.

“Más allá de juntarse a comer algo y recordar viejas anécdotas, esto sirve para consolidar sentimientos, reforzar los lazos de amistad y mantener vivo el sentido de pertenencia. Es un orgullo ver cómo, después de tantos años, esa emoción sigue intacta”, expresó Natale.

En el cierre, Prandi remarcó el espíritu del reencuentro, porque “ellos disfrutan más que uno, porque vuelven a acordarse de viejos partidos y de anécdotas. Son gente que ya tiene más de 70 y 80 años, y este tipo de reuniones son una manera de mantener viva la historia del fútbol coloniense. Siempre es bueno reconocer a quienes dejaron su huella, ya sean futbolistas, dirigentes o hinchas”.

El reencuentro fue mucho más que un almuerzo, fue la confirmación de que el fútbol, más allá de los colores, sigue generando lazos fuertes. Una hermandad que une, emociona y perdura en el tiempo.

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