El científico y virólogo uruguayo Gonzalo Moratorio falleció este jueves 5 de noviembre, a los 44 años, tras luchar contra un tumor cerebral que le había sido diagnosticado en mayo de 2025.
Su trabajo durante la pandemia de Covid 19, cuando lideró junto a la científica Pilar Moreno el desarrollo de test nacionales de diagnóstico, fue clave para fortalecer la respuesta sanitaria del país ante la enfermedad.
El Poder Ejecutivo decretó 48 horas de duelo nacional y dispuso que la bandera permanezca a media asta en edificios públicos, cuarteles, bases aéreas y buques de guerra. El presidente Yamandú Orsi expresó su reconocimiento al investigador a través de su cuenta de X, en la que aseguró que “Uruguay le estará eternamente agradecido”.
Familiares, colegas y dirigentes de distintos partidos políticos participaron del velatorio realizado en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo. Entre los presentes estuvieron el expresidente Luis Lacalle Pou, integrantes del actual gobierno, legisladores y representantes de la comunidad científica uruguaya.
Moratorio era responsable del Laboratorio de Evolución Experimental de Virus del Instituto Pasteur de Montevideo y profesor de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República (UDELAR).
También integró el Grupo Asesor Científico Honorario (GACH), que brindó asesoramiento al anterior gobierno durante la emergencia sanitaria.
Licenciado en Ciencias Biológicas, con estudios de posgrado en Biología Celular y Molecular, desarrolló parte de su carrera como investigador posdoctoral en Virología Molecular en el Instituto Pasteur de París, entre 2012 y 2018.
A su regreso a Uruguay, asumió la dirección del laboratorio del Instituto Pasteur de Montevideo. Sus investigaciones abarcaron virus como el dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla, además del estudio de virus modificados genéticamente con potencial aplicación en tratamientos contra el cáncer.
Su trayectoria también tuvo reconocimiento internacional. En diciembre de 2020, la revista Nature lo incluyó entre las diez personas más destacadas del año en el ámbito científico, como único latinoamericano de esa selección.
En mayo de 2026, la Cámara de Diputados lo distinguió como Héroe Contemporáneo del Bicentenario.
Durante el velatorio, su esposa, Natalia Ibáñez, recordó la vida compartida, sus proyectos y la pasión con la que encaraba tanto su trabajo como su vida familiar.
También destacó el legado que dejó y expresó que su hija Abril, de 11 meses, podrá encontrarlo en la huella que dejó en quienes lo conocieron y en los espacios que compartieron.
Su madre, Silvia Linares, también le dedicó unas palabras y resumió su sentimiento al definirlo como “enorme”.




