Uruguay adhiere a declaración regional sobre Venezuela y reafirma principios de no intervención

El gobierno nacional, encabezado por el presidente Yamandú Orsi, adhirió este domingo a un comunicado conjunto suscrito por Brasil, Chile, Colombia, México y España, en el que se expresa “profunda preocupación y rechazo” ante las recientes acciones militares ejecutadas por los Estados Unidos en territorio de Venezuela.

El mandatario, a su regreso al país, se reunió con el gabinete de ministros para analizar la situación derivada de los hechos ocurridos en Venezuela el pasado sábado 3 de enero.

El texto, al que Uruguay sumó su respaldo, afirma que dichas acciones “contravienen principios fundamentales del derecho internacional”, en particular la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, así como el respeto a la soberanía e integridad territorial de los Estados, principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.

El comunicado califica estos hechos como “un precedente sumamente peligroso para la Paz y la seguridad regional”, que pone en riesgo a la población civil.

Reafirmación de principios históricos

En conferencia de prensa, el presidente Orsi especificó que la postura uruguaya se enmarca en la posición histórica del país frente a este tipo de situaciones internacionales.

Esta posición incluye, según detalló, la defensa de la no intervención, la solución pacífica de controversias, la igualdad soberana de los países y el apego al derecho internacional.

“El presidente de la República, reunido con el gabinete de ministros, reafirma su adhesión a los principios que históricamente han defendido los gobiernos de la República Oriental del Uruguay”, señaló un comunicado de la Presidencia.

El texto recordó que estos principios guiaron la actuación de Uruguay en el Consejo de Seguridad de la ONU durante la invasión de Estados Unidos a República Dominicana en 1965.

Llamado al diálogo y a la paz regional

La declaración multilateral, que fue respaldada por nuestro país, sostiene que la situación en Venezuela debe resolverse “exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional”.

Asimismo, los países firmantes reafirmaron “el carácter de América Latina y el Caribe como zona de paz, construida sobre el respeto mutuo”.

La posición oficial uruguaya se enmarca, según la Presidencia  de la República, en la “larga tradición de Uruguay en la defensa de la democracia y el derecho internacional”.

Comunicado frente a los hechos ocurridos en Venezuela 

Los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España, ante la gravedad de los hechos ocurridos en Venezuela y reafirmando su apego a los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, expresan de manera conjunta las siguientes posiciones:

1) Expresamos nuestra profunda preocupación y rechazo frente a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela, las cuales contravienen principios fundamentales del derecho internacional, en particular la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. Estas acciones constituyen un precedente sumamente peligroso para la Paz, la seguridad regional y ponen en riesgo a la población civil.

2) Reiteramos que la situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional. Reafirmamos que solo un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos, puede conducir a una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana.

3) Reafirmamos el carácter de América Latina y el Caribe como zona de paz, construida sobre el respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la no intervención, y hacemos un llamado a la unidad regional, más allá de las diferencias políticas, frente a cualquier acción que ponga en riesgo la estabilidad regional. Asimismo, exhortamos al Secretario General de las Naciones Unidas y a los Estados Miembros de los mecanismos multilaterales pertinentes a hacer uso de sus buenos oficios para contribuir a la desescalada de las tensiones y a la preservación de la paz regional.

4) Manifestamos nuestra preocupación ante cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos, lo que resulta incompatible con el derecho internacional y amenaza la estabilidad política, económica y social de la región.

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