En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de setiembre, la licenciada en Psicología Zoraida Yivotovsky compartió con Colonia Multimedia una reflexión sobre la importancia de abordar la prevención desde una perspectiva integral y comunitaria.
Yivotovsky, quien en los últimos años ha profundizado en el estudio de esta temática, plantea que la prevención del suicidio no puede quedar limitada al ámbito de las instituciones de salud, debido a que se trata de un fenómeno complejo y multicausal que requiere respuestas sostenidas que involucren a toda la comunidad.
“La prevención no puede quedar limitada al ámbito de las instituciones de salud”, señala la profesional, quien entiende que la salud mental está estrechamente vinculada con las condiciones de vida, los vínculos y las posibilidades de desarrollar un proyecto personal.
Desde esta perspectiva, cuidar la salud mental implica garantizar el acceso a una atención psicológica y psiquiátrica adecuada y oportuna, pero también atender otros factores que inciden en el bienestar de las personas, como el acceso a un trabajo digno, una vivienda adecuada, la educación, la protección social, la participación comunitaria y los vínculos significativos.
Prevenir antes de la crisis
Para Yivotovsky, la prevención comienza antes de que aparezca una situación de crisis y supone generar condiciones que favorezcan la inclusión, la pertenencia, la autonomía y la posibilidad de proyectarse hacia el futuro.
En ese sentido, sostiene que la salud mental debe ser considerada una responsabilidad transversal de las políticas públicas y no exclusivamente del sistema sanitario. Educación, trabajo, vivienda, desarrollo social y salud deberían formar parte, según plantea, de una misma estrategia de cuidado.
La profesional también destaca el papel de las comunidades y de los vínculos cotidianos. Escuchar sin juzgar, acompañar, reconocer el sufrimiento de otra persona y facilitar el acceso a ayuda profesional son acciones que pueden contribuir a generar factores de protección.
“Prevenir el suicidio implica, entonces, atender el sufrimiento, fortalecer los vínculos y transformar las condiciones que pueden generar exclusión y desesperanza”, expresa Yivotovsky.
La reflexión concluye señalando que “cuidar la salud mental es cuidar la vida, y cuidar la vida es una responsabilidad colectiva”, como planteo para abordar la prevención desde una perspectiva que involucre tanto a los servicios de salud como a las familias, las instituciones y la comunidad.
Día Mundial para la Prevención del Suicidio
Setiembre es a nivel mundial el mes de la prevención del suicidio porque en este periodo se concentra una campaña global impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP), cuyo eje central es el 10 como el Día Mundial para la Prevención del Suicidio.
Objetivos del mes
Visibilizar el problema: Poner sobre la mesa un tema considerado de salud pública global. Romper el estigma: Derribar mitos y miedos que impiden hablar abiertamente sobre la salud mental. Educar a la comunidad: Enseñar a identificar señales de alerta en familiares, amigos o compañeros. Fomentar la acción: Promover la escucha activa, la empatía y la búsqueda de ayuda profesional a tiempo.
Línea de Prevención del Suicidio: 0800 – 0767
En nuestro país existe una línea telefónica desde la que se busca establecer un encuentro donde prime la escucha, generando empatía e implicación en cada llamada. Esta escucha pretende modificar el estado inicial de la persona que llama, intentando movilizar la búsqueda de sentidos o al menos poder cuestionarlos. Se valora el riesgo, activando diferentes protocolos, desplegándose las acciones y coordinaciones pertinentes a la intervención. Esta línea es de carácter gratuito, disponible las 24 horas del día y para toda la población del país, sean usuarios del sector público o del sector privado.
