En época de balances, hay veces que se necesita ir un poco más allá del mero hecho de pasar una raya imaginaria entre lo que alguna vez proyectamos, lo que hicimos y aquello que quedó por hacer, sobre todo cuando, como es nuestro caso, un año atrás ni siquiera existíamos y ni siquiera éramos todavía un proyecto.
Visto en retrospectiva, en diciembre del 2023 éramos apenas el esbozo de una circunstancia, un futuro accidente de tiempo que cristalizaría al mes siguiente, cuando dejamos de ser la deriva de una consecuencia y decidimos transformarnos en travesía propia, buscando otros horizontes, con nuevo nombre, pero con la responsabilidad indispensable para tamaña empresa.
Ha sido un viaje de ida, del que estamos agradecidos y orgullosos de haber emprendido.
Con nuestros aciertos y con nuestros errores, hemos tratado de ser fieles al eslogan que nos impusimos, “una nueva forma de estar informado”, habiendo logrado en muy poco tiempo hacernos un lugar en la debida consideración del público, de los auspiciantes y de los medios amigos.
En un año donde la política partidaria primó por sobre lo cotidiano, asumimos el reto de generar una variedad de contenidos de calidad, lo suficientemente plurales como para darle visibilidad a todos, convencidos que con ello contribuíamos a darle más y mejores herramientas a los electores, al tiempo que reafirmábamos un precepto fundamental de las mejores tradiciones de la democracia uruguaya, a la que reivindicamos como imprescindible a 40 años de su recuperación.
Haber sido elegidos como los mensajeros de todos los candidatos, de todos los partidos, de todas las ideas, sumado a los inteligentes, agudos y ocurrentes comentarios de nuestros lectores, nos brindó satisfacción sí, pero por sobre todo nos dio tranquilidad de espíritu por haber colaborado en ello con el debido respeto y la necesaria amplitud de espacio y cabeza.
Habiendo llegado hasta aquí gracias al apoyo y el afecto que nos brindaron a lo largo de todo este año, desde Colonia Multimedia hoy queremos brindar con ustedes por un 2025 que nos vuelva a encontrar en el camino, buscando la mejor versión de nosotros mismos, para leernos y escucharnos cada vez más, soñando en grande con un departamento y un país en el que podamos seguir viviendo en paz, con tranquilidad y prosperidad, por y para todos, sin distinción de raza, credo, religión o partido.
¡Feliz año nuevo…!
