Fernando Pereira fue reelecto por unanimidad como presidente del Frente Amplio (FA) al cierre del VIII Congreso Ordinario de la coalición de izquierda, denominado “Compañero José Pepe Mujica”.
La resolución final destacó el liderazgo y el trabajo de Pereira, y señala que con su elección “el Frente Amplio ratifica su rumbo estratégico con vocación de gobierno y una fuerte impronta de diálogo, participación ciudadana y descentralización en el marco de un proyecto de país de izquierda y progresista en favor de las grandes mayorías”.
En su discurso de aceptación ante la asamblea, Pereira sostuvo que Uruguay necesita continuar con las transformaciones impulsadas por su fuerza y afirmó que el oficialismo se prepara para gobernar durante un nuevo ciclo progresista.
También reivindicó la unidad de la coalición de izquierdas y señaló que, frente a la “cultura del odio y del resentimiento”, el Frente Amplio debe ofrecer esperanza.
Cuatro prioridades para la etapa que comienza
El documento aprobado por el Congreso establece los lineamientos estratégicos que orientarán la actuación de la fuerza política, con cuatro prioridades: el crecimiento económico redistributivo para reducir la desigualdad, la erradicación de la pobreza infantil, una transición ecológica justa y la garantía de los derechos fundamentales.
El texto también destacó el proceso de discusión previo al Congreso, que involucró a más de 12.000 militantes en cientos de asambleas de comités de base y comisiones de trabajo en todo el país. Según la resolución, en un contexto de cuestionamientos a la política y a la democracia, la participación constituye una herramienta central para defender esos valores.
Durante las tres jornadas de trabajo se aprobaron cientos de mociones presentadas por las bases y los sectores políticos. Entre ellas, se incluyó una resolución que respalda la orientación de la propuesta del PIT-CNT de incrementar la contribución del 1% más rico de la población.
“Valoramos la propuesta impulsada por el PIT-CNT de incrementar la contribución del 1% más rico como un aporte relevante al debate sobre justicia tributaria”, establece el documento.
La resolución sostiene que el Frente Amplio comparte la orientación de la iniciativa para combatir la desigualdad y la pobreza infantil, aunque no define cómo debería aplicarse. Además, plantea que el debate sobre impuestos “no puede ser un tabú para la izquierda” y convoca a profundizar el estudio de alternativas tributarias con el objetivo de alcanzar acuerdos durante 2027.
Autocrítica y vínculo con la base social
El documento también reconoce dificultades en el proceso de construcción de consensos y en el relacionamiento con el movimiento sindical. En ese sentido, la resolución admite errores en la evaluación del contexto y sus consecuencias.
“Tenemos que asumir con modestia que evaluamos mal el contexto y sus consecuencias y, como resultado, dejamos genuinas expectativas insatisfechas”, señala el texto.
A partir de esa evaluación, el Congreso reclama fortalecer el papel articulador del Frente Amplio entre el gobierno y su base social, y plantea la necesidad de reconstruir acuerdos con distintos sectores sociales y productivos.
“Convocamos a la más amplia convergencia de los sectores de trabajadores y trabajadoras, cooperativos, de la juventud, de los feminismos, de los sectores productivos nacionales y de los ámbitos académicos y culturales, para tejer los acuerdos que permitan ensanchar el bloque político y social de los cambios”, concluye la resolución.
