En el marco de las diferentes actividades organizadas en todo el país para celebrar un nuevo Día Internacional de los Trabajadores, en nuestro departamento se realizaron actos en Colonia del Sacramento, Juan Lacaze y Carmelo.
En la capital departamental, los trabajadores nucleados en la Mesa Intersindical de Colonia adhirieron a la conmemoración bajo la consigna que se manejó a nivel nacional y con una proclama que puso foco en la desigualdad, la pobreza infantil, la reducción de la jornada laboral y la necesidad de una Estrategia Nacional de Desarrollo.
Precarización, desigualdad y pobreza infantil, los ejes del discurso local
En la proclama leída durante el acto, se señaló que “tenemos importantes grados de informalidad que se duplican en los departamentos de frontera”, y que el mercado laboral “sigue siendo profundamente desigual con el trabajo juvenil y femenino”.
“Por sobre todas las cosas nos golpea en el medio del pecho la herida más profunda de nuestra sociedad. Tenemos que enfrentar la inaceptable pobreza infantil que nos interpela todos los días”, agregaba el documento.
En ese sentido, la central sindical renovó la propuesta lanzada en el 1° de mayo anterior de “gravar con 1% al 1% más rico de la sociedad”, como alternativa programática concreta para conseguir fondos ante un escenario de fuertes restricciones presupuestales y evitar que “los niños de nuestra clase sigan pagando las consecuencias más salvajes de la desigualdad”.
Reducción de la jornada laboral y balance del diálogo por la Seguridad Social
La proclama también reivindicó la reducción de la jornada laboral, señalando que Uruguay “es de los países con la duración de la jornada más extensa, 48 horas semanales, 6 días y 8 horas diarias”.
Desde el movimiento sindical se destaca que menores jornadas tienen impacto positivo en la salud, la seguridad laboral, la distribución del trabajo no remunerado y el ingreso de las mujeres al mercado laboral, además de un efecto redistributivo.
Asimismo, los trabajadores hicieron un primer balance del diálogo social por la Seguridad Social, afirmando que “si hubo diálogo social fue porque hubo lucha por parte del movimiento sindical”, al tiempo que cuestionaron la Ley 20.130, a la que calificaron como “enormemente regresiva” y “un ajuste fiscal encubierto que no resuelve los problemas de la seguridad social y carga todos los costos sobre las y los trabajadores”.
