Así lo señaló en una conferencia de prensa el subdirector ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas, Carl Skau, quien visitó la zona en estos días.
“La situación es cada vez más desesperada y caótica. En lo que respecta a la seguridad alimentaria, logramos hacer una encuesta durante la pausa (de los combates) y lo que encontramos fue que la mitad de la población está pasando hambre. La triste realidad es también que nueve de cada 10 personas no comen lo suficiente, no comen todos los días y no saben de dónde vendrá la próxima comida. (…) También lo que encontramos es miedo: realmente lo ves en los ojos de las personas y lo escuchas cuando hablas con ellas. Hay muchas preguntas y mucha confusión sobre lo que sucederá a continuación”, dijo Skau.
El funcionario se refirió también a los desplazamientos forzados por los bombardeos e indicó que, a raíz de las advertencias, miles de personas dejaron sus casas en el Norte para dirigirse al Sur y los refugios que estableció la ONU ya están desbordados, por lo que familias enteras se han instalado en sus alrededores con carpas o simplemente rodeadas por sus pertenencias.
Como punto positivo, destacó que durante los siete días de alto el fuego el Programa Mundial de Alimentos de la ONU pudo “cumplir de forma ordenada” con la entrega de alimentos a decenas de miles de refugiados.
Skau reiteró el pedido de la ONU por un nuevo alto el fuego y la apertura de más puntos para la entrega de ayuda humanitaria, actualmente reducida a Rafah, el paso fronterizo entre la Franja de Gaza y Egipto.
