Lactalis Uruguay comunicó este lunes 4 el cierre definitivo e irreversible de su planta industrial en la ciudad de Cardona (Soriano), argumentando la inviabilidad económica de las operaciones en dicha locación. La empresa trasladará toda su producción a la planta de Juan Lacaze, medida que generó una inmediata respuesta a nivel sindical.
En un comunicado que la empresa hizo público, se señaló que “no están dadas las condiciones para la reapertura de la planta de Cardona y el mantenimiento de una operación rentable en ese centro productivo”, habiendo llegado a esa conclusión “luego de un exhaustivo análisis y evaluación”.
Más adelante se “reafirma su compromiso con Uruguay, donde proyecta un crecimiento sostenido a través de la concentración de operaciones en su planta de Juan Lacaze, apostando a la eficiencia productiva y al desarrollo de nuevos mercados”.
La Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) denunció que con la decisión tomada la empresa viola los acuerdos de la negociación colectiva y faltó al compromiso con trabajadores y autoridades gubernamentales.
“Este cierre unilateral rompe con lo pactado y profundiza la crisis laboral en el sector”, se señaló desde la Federación.
Una vez confirmada la noticia, la FTIL respondió con el llamado a un paro nacional de 24 horas para este jueves 7 de agosto, el rechazo a toda recepción de leche de Lactalis-Parmalat en todas las plantas del país, la organización de una caravana multitudinaria hacia Rivera, el mismo día, en apoyo a los trabajadores de Conaprole y la convocatoria a un Plenario Nacional ampliado para el 11 de agosto, con asamblea abierta, en la ciudad de Cardona.
