Durante su participación en el ciclo Desayunos Candidatos que organiza el Semanario Búsqueda, el precandidato a la Presidencia de la República del Frente Amplio Yamandú Orsi habló sobre la campaña de las internas, la realidad del sistema político uruguayo y sobre economía.
Con una ventaja más o menos amplia, todas las encuestas coinciden en señalar que el ex intendente de Canelones lidera en las preferencias de los frenteamplistas que concurrirán a las urnas el próximo 30 de junio, en una disputa que se presenta muy competitiva y que se ha polarizado con la intendenta de Montevideo, la Ingeniera Carolina Cosse.
Él mismo lo reconoce cuando expresa que “la interna es imprevisible, porque no se sabe cuánta gente va a votar. No hay experto que lo pueda definir. Lo que es claro es que la interna del FA es competitiva”.
Precisamente, con esa “competitividad” cuenta la dirección de la coalición de izquierdas que a partir de la campaña “Juntate por Uruguay” se puso el objetivo de superar ampliamente la participación electoral que tuvo en las internas del año 2019 y quedar por encima de los 400.000 votos “como para quedar lo suficientemente bien posicionados para las elecciones nacionales de octubre”, según dicen sus principales referentes.
Hablando sobre una eventual fórmula con Cosse como candidata a presidenta, Orsi reiteró que para él sería un honor convertirse en vicepresidente de la República acompañándola y es partidario de que eso se defina el mismo día de las elecciones.
Opinando sobre la actualidad del sistema político uruguayo, que en los últimos años ha sido salpicado por una importante serie de escándalos, desde varios lados y de muy diferentes formas, Orsi cree que el sistema se encuentra en riesgo porque “lo que reina es la opacidad”.
De todas formas, y aun cuando para él ha habido numerosos actos de corrupción, eso no significa que el gobierno sea corrupto. “Ningún partido político está del lado de los delincuentes”, subrayó el precandidato.
Profundizando en algunos aspectos de la economía, Orsi aseguró que, de ganar las elecciones nacionales, en su gobierno “no habrá un cambio sustancial” en la política económica y aseguró que el país debe seguir con el modelo macroeconómico impulsado por el exministro Danilo Astori.
“En este país a nadie se le ocurre poner en riesgo la estabilidad macroeconómica. Es una lógica que atraviesa los partidos. El déficit fiscal es un problema para todos los partidos y la baja inflación hay que mantenerl”, dijo el candidato frenteamplista.
Consultado sobre una eventual modificación tributaria, Orsi dijo que el Frente Amplio ya se encargó de establecer una “base” en 2007 cuando aprobó una reforma tributaria durante la primera presidencia de Tabaré Vázquez.
“Con esa base hay que seguir caminando”, afirmó. Sostuvo que con el equipo de expertos que lo asesoran en la materia, tendrán que hacerla funcionar mejor, pero en principio no tiene previsto que haya cambios. Es posible algún “retoque” pero descartó “cambios significativos”, porque la prioridad hoy es “aumentar la riqueza y la producción” para “sostener las políticas sociales”. El candidato insistió en la necesidad que tiene el país de generar más riqueza sin subir impuestos y prestarle la debida atención al déficit fiscal y al atraso cambiario de dólar, que atenta contra la competitividad.
Para el ex intendente canario, a la administración de Luis Lacalle Pou “se le fue la mano” con el atraso cambiario en la pelea por hacer caer la inflación.
Por otro lado, y refiriéndose específicamente a la polémica que se ha dado en la campaña con algunos precandidatos de la coalición de gobierno, fundamentalmente con el nacionalista Álvaro Delgado, Yamandú Orsi dijo que está “cansado” del “discurso de que si gana el Frente Amplio va a poner más impuestos” y aseguró que si llega a la Presidencia de la República eso no sucederá.
Paul Bradley para Colonia Multimedia.
