Este lunes 21 de julio, en el Juzgado de Concurso de 1er. Turno de Montevideo, se realizó la apertura de las ofertas de la licitación para la venta en bloque de la unidad productiva de la planta de Calcar en la localidad de Tarariras.
Sobre un precio base de 3 millones y medio de dólares, el único oferente fue la empresa Nofrock, que ofreció 23,018 millones de Unidades Indexadas (UI), unos U$S 3,6 millones al precio del dólar en el día de la fecha.

“La sindicatura y el juez evaluarán la propuesta que hizo nuestra empresa”, explicó a la prensa Marcelo Dubois, director de la empresa que viene gestionando la planta desde el pasado mes de mayo.
Planta de Calcar en Tarariras retoma hoy sus actividades y vuelve a procesar y envasar leche fluida
El abogado Alejandro Remedi, en declaraciones a Subrayado, afirmó que al ser “el único oferente, sería quien resulte finalmente adjudicatario”.
Por su parte, el secretario general de la Asociación Laboral de Trabajadores de Calcar (ALTRAC), Washington Marzat, definió lo de ayer como “un mojón” dentro de un proceso que en su momento desencadenó “el cierre de una fuente de trabajo», cuando era administrada por la cooperativa.
“Estos empresarios que hoy son los únicos oferentes, son personas que han sido perjudicadas también, en su empresa, por parte de la anterior administración de la cooperativa, y hoy tienen la oportunidad de redimir esa situación”, dijo Marzat.

En un emotivo posteo que ALTRAC realizó en su página oficial de Facebook después de conocida la noticia, y que se acompañó con una foto que graficaba el sentir del momento, se aseguraba que la toma era “una imagen que sintetiza la búsqueda de trabajadores convencidos, porfiados, caminando hacia un destino que no esperan por azar, sino por el contrario son la representación de una organización de 40 años que nunca bajó los brazos, y que abrazó a sus integrantes más de 50 días en una carpa, donde la comunidad apoyó sin condiciones, sabiendo de la nobleza de la lucha, una causa justa que no podrán apropiarse ni por derecha ni por izquierda, ni los egoístas que no vinieron a la carpa y habían firmado el certificado de defunción, ni los mercaderes de la especulación empresarial”.
“Esta conquista es de cada uno de los que decidimos poner el pecho y caminar hacia adelante con el objetivo claro devolverle el trabajo y la dignidad de todos”, agregaron antes de cerrar con un “ahora sí, hay Calcar para rato”.




