El historiador Leonardo Borges desentraña “el enigma de Purificación” en su nuevo libro sobre Artigas

En un nuevo aniversario del natalicio de nuestro prócer, Colonia Multimedia entrevistó al historiador y escritor Leonardo Borges, a propósito del lanzamiento de su nuevo libro “Artigas y el enigma de Purificación”, que se adentra en uno de los grandes misterios de la historia uruguaya: el sitio de Purificación, una localidad clave del artiguismo, cuya ubicación exacta aún genera debate.

A través de documentos históricos, mapas, archivos judiciales y testimonios, Borges reconstruye los hechos con mirada crítica, profunda y comprometida con la verdad histórica.

“El artiguismo podemos enmarcarlo entre 1811 y 1820”, afirma Borges, y “fue en 1815 cuando Artigas fundó este campamento en un momento crucial, por primera vez toda la Banda Oriental se encuentra en manos del artiguismo y es ahí donde Artigas funda este pueblo, este poblado, este campamento de Purificación”.

El libro recorre una larga investigación iniciada en 2003, cuando una iniciativa parlamentaria propuso expropiar el predio donde habría estado Purificación.

“Nunca se sabe bien qué se quería hacer: un museo de sitio, un monolito, hasta se manejó repoblar el lugar”, cuenta Borges.

La Comisión de Patrimonio y la Facultad de Humanidades realizaron entonces un estudio arqueológico-histórico que derivó en un expediente de 1.500 páginas.

“La investigación era impresionante, brillante, pero las conclusiones decían cosas que no aparecían en el cuerpo del informe”, advierte el autor, “no había ningún hallazgo arqueológico definitivo como para afirmar que Purificación estaba a orillas del Arroyo Hervidero”.

El conflicto terminó en los tribunales, con un juicio largo y polémico, “el dueño del campo no quería que le expropiaran la tierra y finalmente se resolvió hacer un monolito simbólico”.

Al día de hoy, señala Borges, “lo único que hay allí son unas banderas y un monolito. Nada más que eso”.

Uno de los mayores aportes del libro es su valentía para abordar los aspectos incómodos del artiguismo, “purificación fue también un campo de prisioneros, un espacio donde se aplicaba el trabajo forzoso”, explica Borges, “eso no queda muy bien dentro del relato edulcorado del artiguismo”.

Incluso revela episodios de dureza extrema, “Artigas fusiló a dos personas particularmente, por alta traición y por desmanes”, y agrega que “el nombre Purificación lo eligió José Benito Monterroso, porque ahí se iban a purificar las almas de los malos europeos y peores americanos”.

Estas revelaciones permiten repensar el liderazgo de Artigas desde otra óptica, “Purificación fue el momento de mayor autoritarismo del artiguismo, pero ese autoritarismo fue también hijo de la situación”, aclara.

Borges dialoga en su libro con múltiples voces, historiadores, arqueólogos y antropólogos que debaten si Purificación debe o no ser reconocido como patrimonio histórico del Uruguay.

“Hay quienes creen que no es un lugar que habría que levantar en andas”, reconoce Borges, “pero la historia está hecha de luces y sombras, y las sombras también explican quiénes somos”.

Frente a los silencios de la narrativa oficial, Borges defiende el derecho a la memoria, “la historia de todas las naciones está hecha de memorias y de olvidos y esos olvidos son sintomáticos”.

Pese a su olvido institucional, Purificación fue escenario de decisiones cruciales, “ahí se dan dos reglamentos muy importantes para la historia del artiguismo”, destaca Borges.

Uno de ellos fue el Reglamento Aduanero, considerado por algunos como un germen del Mercosur, y el otro, el famoso Reglamento Provisorio para el Fomento de la Campaña, que proponía una radical redistribución de la tierra.

“Se les quitaba la tierra a los malos europeos y peores americanos y se las daba a los más infelices, los más infelices eran los más privilegiados, dice el artículo 6 del reglamento”, recuerda.

Purificación fue destruido en 1818 por las tropas portuguesas, “fue incendiado simbólicamente, prender fuego Purificación fue prender fuego el artiguismo”.

“Artigas y el enigma de Purificación”, es mucho más que un libro de historia, es un llamado urgente a recuperar la verdad, aun cuando esta sea incómoda.

“Siempre la verdad tiene que estar por encima de todo”, concluye Borges con convicción.

Disponible en librerías de todo el país, esta obra invita a lectores y lectoras a revisitar la figura de Artigas desde una perspectiva más completa, compleja y profundamente humana.

Mariana Margulis para Colonia Multimedia – prensa@coloniamultimedia.uy

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