El presidente de la República, Yamandú Orsi, recibió al papa León XIV en Uruguay, en una ceremonia pública realizada en Plaza Independencia que reunió expresiones culturales, organizaciones sociales y a ciudadanos que se acercaron para participar de la bienvenida.

Tras el recibimiento oficial, Orsi y el Pontífice se trasladaron hasta el escenario instalado en la plaza, frente a Torre Ejecutiva, donde se desarrolló el acto central.
El encuentro reunió a autoridades de los tres poderes del Estado, expresidentes, representantes de organizaciones sociales, artistas y miles de ciudadanos que se acercaron para participar de la recepción.
La propuesta artística convocó a unos 250 integrantes de distintas generaciones y procedencias, entre ellos la Orquesta Juvenil Nacional, el Coro Nacional, el Coro Nacional Juvenil y el Coro Nacional de Niños. La interpretación del Himno Nacional y del himno pontificio dio inicio a una presentación que también incluyó obras como “Hallelujah”, de Georg Friedrich Händel, y “Botija de mi país”, de Rubén Rada.
La dimensión social estuvo presente a través de organizaciones y colectivos que trabajan en distintas áreas de la comunidad. Participaron Centros Comunitarios Puertas Abiertas, vinculados a la integración de personas en situación de calle; el programa Ni Silencio Ni Tabú, dedicado al bienestar y la salud mental de adolescentes y jóvenes; y Ciudad Universitaria, que acompaña a jóvenes del interior que llegan a Montevideo para continuar sus estudios.

Ante una plaza colmada, León XIV pronunció un mensaje centrado en la convivencia, la solidaridad y la responsabilidad colectiva.
Tomando como referencia el monumento a José Artigas y las imágenes del Éxodo del Pueblo Oriental, conocido como la Redota, reflexionó sobre la autoridad, el bien común y la importancia de construir una sociedad en la que nadie quede al margen.
En ese marco, el Pontífice planteó que el Estado debe garantizar un espacio en el que “creyentes y no creyentes puedan convivir con libertad y respeto”, en reconocimiento a la pluralidad de convicciones que caracteriza a Uruguay.
También se refirió al cuidado de la infancia, el acceso al trabajo, la atención a las personas vulnerables y la responsabilidad de transmitir a las futuras generaciones los recursos y oportunidades recibidos.
Desde Presidencia de la República se señaló que la actividad buscó reflejar distintos rasgos de la identidad uruguaya, entre ellos la laicidad del Estado, la diversidad de la sociedad y el compromiso con las causas sociales.
La presencia de expresiones culturales y organizaciones de la sociedad civil dio a la bienvenida un carácter colectivo, más allá del encuentro institucional entre el gobierno y la máxima autoridad de la Iglesia católica.
La Plaza Independencia, uno de los espacios públicos más representativos de la capital del país, fue el escenario de un encuentro que combinó protocolo, música y participación ciudadana.

Fotos y video créditos: Agustina Grenno, Ignacio Turell (fotografía) / Presidencia de la República (fuente institucional).


