Una vez culminada la ceremonia en el Palacio Legislativo, el presidente Yamandú Orsi y la vicepresidenta Carolina Cosse fueron recibidos en Plaza Independencia por sus antecesores en los cargos, Luis Lacalle Pou y Beatriz Argimón.

En un breve y sencillo acto, que incluyó la firma del acta notarial de estilo, el mandatario saliente, frente a la multitud que se acercó hasta la plaza, procedió a investir al presidente Orsi al hacerle entrega de la banda presidencial que simboliza los atributos del mando.
Luego de imponer en sus cargos a todos los integrantes del gabinete ministerial, y una vez culminado el tradicional desfile militar, Orsi dio un improvisado discurso en el que se mostró muy agradecido “con el pueblo uruguayo que nos trajo a este lugar”, pero también con los expresidentes y los partidos políticos, a quienes destacó por “haber sabido manejar y administrar las diferencias, siempre cuidando ese frágil cristal que es nuestra democracia y nuestra república”.

Después de asegurar sentirse “muy orgulloso de pertenecer a esta sociedad” y “de ser del interior, de ser de mi Canelones”, el flamante mandatario envió un saludo “a todos los rincones del país, a ese interior profundo, que a veces no parece que lo tengamos en cuenta”.
“El país es uno solo y lo construimos entre todos, de manera equilibrada y buscando que cada rincón se sienta protagonista del desarrollo”, enfatizó.
Una vez terminado su discurso, el presidente Orsi y la vicepresidenta Cosse se dirigieron al balcón ubicado en el segundo piso del Palacio Estévez para saludar a la multitud congregada.
La parte protocolar continuó luego con el saludo del jefe de Estado y el canciller Lubetkin a las delegaciones extranjeras.




