Según el estudio de la Universidad Católica Argentina (UCA) publicado este fin de semana, la pobreza en ese país pasó del 44,7% al 57,4% de la población en poco más de dos meses.
Para el Observatorio Social de la UCA, casi 27 millones de argentinos estarían por debajo de la línea de pobreza y 7 millones serían indigentes tras la devaluación y el repunte inflacionario que se dio a partir de la implementación de las medidas del gobierno de Javier Milei.
Sin actualización del salario mínimo ni de las prestaciones por desempleo y con ajustes exiguos entre unos pocos sindicatos, la actividad económica del país ha ido a la baja bajo la administración libertaria que, sin embargo, se jactó de haber logrado un déficit cero.
El Observatorio Social de la UCA es el mayor centro privado de investigación centrado en este tipo de estudios. Su trabajo es particularmente útil en momentos en que el Indec tiende a mostrar un comportamiento sesgado para ajustarse a las pautas del Gobierno.
“La pobreza estructural en la Argentina no es nueva y es esperable que se agrave, como así también que febrero sea más complicado”, dijo a TN el director del Observatorio Social de la UCA, Agustín Salvia.
Una vez conocido el informe, el presidente Milei retuiteó en X la noticia y escribió: “La verdadera herencia del modelo de la casta: 6 de cada 10 argentinos son pobres. La destrucción de los últimos cien años no tiene paragón en la historia de Occidente”.
Y agregó otro mensaje dirigido a la oposición: “Los políticos tienen que entender que la gente votó un cambio y que nosotros vamos a dar la vida para llevarlo adelante”.



