El pasado 18 de enero se cumplieron 50 años de la inauguración de la piscina del Club Plaza de Deportes, un hito fundamental en la historia de la institución y de nuestra ciudad.
Más que la celebración de una obra, este medio siglo celebra la materialización de un sueño colectivo, una auténtica epopeya institucional que transformó de una vez y para siempre el destino del club coloniense.
El fruto de un impulso y una visión compartida
Una realización que comenzó en octubre de 1975 y que “estuvo en la mente del directivo Carlos Serebrisky”, según da cuenta la Memoria Anual de 1976 de la institución albiverde.
Un monumental emprendimiento que costó la friolera de “80 millones de pesos viejos” y que se solventó en un 65% con las arcas del propio club y el 35% restante a través de colaboraciones de empresas privadas, instituciones y organismos del Estado, publicidad, y mucho ingenio.
Una comisión directiva integrada por dirigentes audaces, que sostuvieron la idea y el impulso de Serebrisky y se arriesgaron a mirar un poco más allá de su propio presente, para pegar un gran salto cualitativo, que proyectó al Club Plaza de Deportes de otra manera y en una nueva disciplina.
Haciendo memoria con socios y protagonistas de aquella época, todos son contestes en señalar que se trató de una verdadera gesta comunitaria, donde el empuje de “Carlitos” Serebrisky encontró el eco de una dirigencia de “valientes”.
Una comisión directiva que encabezada por Víctor Manuel del Cerro, junto a nombres que hoy son leyenda para los patas blancas, como Juan José Prandi, Raúl Martínez Prandi, Óscar Díaz Flores, Víctor Ricca, Roberto Badín, Tomás Machuca, Flavio Clavijo, Alejandro Poppa, Julián Rodríguez, Julio Leguísamo Bordoni, Enrique Machuca Landini y tantos otros, proyectaron al club hacia nuevas fronteras.
La piscina transformó la fisonomía de la sede de la Avenida General Flores y la convirtió muy rápidamente en un polo de atracción para jóvenes nadadores que fueron llamados a escribir nuevas y gloriosas páginas en la historia de la institución y de Colonia.
Incontables consagraciones a nivel local, regional y nacional brotaron de sus aguas, forjando una tradición de excelencia que se ha mantenido en el tiempo y hoy se celebra.
Para muchos placistas, la piscina es símbolo de familia y esfuerzo mancomunado. Representa como pocas otras cosas la esencia de sus adherentes: el trabajo en equipo, la superación y la alegría compartida. Y esa esencia se renovó con otra epopeya igual de épica, cuando otra directiva igual de audaz y valiente, décadas después, encaró su techado y climatización, otro gran salto que les permite disfrutar hoy de una vibrante vida social y deportiva.
La fiesta ya tiene fecha
Para celebrar este legado de medio siglo, la Comisión de Eventos del Club Plaza de Deportes ya está organizando una gran celebración con un encuentro de todas las generaciones de nadadores que pasaron por su piscina.
Será el sábado 21 de febrero, desde las 16:30 horas, con carreras de 25 metros en estilos libre, pecho y espalda, además de postas que se armarán en el momento.
Para finalizar la jornada, los organizadores tienen previsto una cena de camaradería en el salón principal de la sede.
Para más información, inscripciones y precios, los interesados pueden contactarse con la Secretaría del club o directamente con la coordinadora del evento, Sandra Rivero.
Paul Bradley para Colonia Multimedia – prensa@coloniamultimedia.uy
